Berrettini-Wawrinka en Wimbledon: el saque contra el tiempo

AnalisiJun 303 min
Berrettini-Wawrinka en Wimbledon: el saque contra el tiempo

Matteo Berrettini y Stan Wawrinka nunca se habían enfrentado en un partido oficial. El primer cruce llega en la primera ronda de Wimbledon, sobre una hierba que amplifica todo lo que separa a ambos: un sacador de pasto puro contra un pegador de fondo al que esta superficie, desde siempre, le quita más de lo que le da. Los modelos hacen a Berrettini claro favorito, y la razón no es la edad. Es técnica.

Wawrinka, de 41 años, juega Wimbledon como wildcard en su temporada de despedida. Berrettini, número 49 y sin ser cabeza de serie, sigue siendo uno de los perfiles más peligrosos del cuadro precisamente por aquello que el ranking no mide: su rendimiento al saque sobre hierba.

Por qué la hierba penaliza el revés de Wawrinka

El golpe que le valió tres Grand Slams a Wawrinka es el revés a una mano tirado en ascenso, construido sobre botes altos y tiempos de preparación largos. La hierba de Wimbledon hace lo contrario: el bote se queda bajo, la pelota llega antes, y el revés a una mano debe jugarse por debajo de la línea de la red mucho más a menudo de lo que Wawrinka quisiera.

No es casualidad que en Wimbledon nunca haya pasado de los cuartos de final, mientras que ganó tres majors en superficies de bote medio-alto. En una pista donde el golpe no sube, el suizo pierde la fase en la que normalmente da la vuelta al intercambio: aquella en la que carga el revés paralelo desde una posición cómoda.

Contra el saque de Berrettini, esas posiciones cómodas corren el riesgo de no llegar nunca.

El saque+1 de Berrettini como plan de partido

El modelo de Berrettini sobre hierba es el más lineal del tenis masculino: primer saque abierto o al cuerpo, luego derecha inside-out sobre la respuesta corta. En esta superficie el patrón *saque+1* cierra la mayoría de sus puntos de saque en tres golpes, y contra un restador que a los 41 años cubre menos pista en la diagonal, el ángulo que abre el saque se vuelve decisivo.

El interrogante sobre Berrettini no es el rival, es su condición física: la temporada 2026 ha estado partida por las lesiones, con un balance estancado en unas quince victorias y un puñado de paradas debidas más a la resistencia física que al nivel de juego. Pero el saque es el golpe que menos sufre la falta de partidos, y es también el que le permite acortar los intercambios y no arrastrar el partido a un terreno, el de la resistencia física, donde Wawrinka todavía puede hacer daño en las tardes largas.

La vía de Wawrinka, y qué haría falta para desmentir el pronóstico

Existe un camino para el suizo, y es uno solo: restar profundo y llevar cada juego al mayor número posible de intercambios, esperando que el saque de Berrettini baje en porcentaje y que su resistencia física se ponga a prueba en la distancia. Wawrinka sigue siendo uno de los restadores más sólidos de su generación, y en los juegos en los que logra quitarle a Berrettini la derecha fácil tras el primer saque, el partido puede complicarse.

En esta superficie y con esta diferencia de rendimiento al saque, Berrettini parte como claro favorito. La condición que podría dar la vuelta al pronóstico no es el nivel de Wawrinka, es el cuerpo de Berrettini: si el primer saque baja del 60% y el partido se alarga más allá de los tres sets, la experiencia del suizo en los finales ajustados vuelve a pesar. Mientras el italiano saque por encima de ese umbral, sin embargo, la primera ronda no debería tener historia.