Musetti-Fery: el US Open del italiano pasa por su segundo servicio

Lorenzo Musetti, número 14 del mundo y decimotercer cabeza de serie, abre el US Open en el Grandstand contra Arthur Fery, semifinalista en Wimbledon como wild card y número 33 desde el 31 de agosto. No hay precedentes. El pronóstico sigue siendo italiano, pero la variable que decide el partido es una sola. En los cuartos de Cincinnati contra Frances Tiafoe, Musetti metió el 53% de primeros servicios: casi la mitad de sus puntos al saque acabaron en la segunda pelota. El tenis de Fery vive exactamente de ese margen.
El peloteo que Fery quiere jugar
Fery mide 1,75 metros y del saque no recibe regalos. Todo su juego nace del resto: posición dentro de la pista en las segundas, pelota profunda al centro, peloteo alargado hasta que el rival concede la bola corta. Ahí es cuando entra. En los cuartos de Wimbledon contra Flavio Cobolli (6-4, 7-6(4), 6-0) el timing de sus subidas a la red fue la diferencia, y es la misma arma con la que en octavos había remontado a Grigor Dimitrov desde dos sets a uno abajo (7-5, 3-6, 4-6, 6-4, 7-6). Una remontada a cinco sets y, justo después, unos cuartos cerrados sin ceder ninguno: es un jugador que aguanta la distancia y que también sabe acortar cuando el rival le regala el ritmo.
Contra Tiafoe el segundo servicio de Musetti se quedó demasiado blando durante dos sets y el estadounidense restó desde dentro sin arriesgar nunca. Si esa pelota se queda ahí, Fery consigue el peloteo neutro que busca sin tener que construir nada, y el partido se alarga a sus tiempos.
Hay, sin embargo, la lectura opuesta, y es reciente. En los octavos de Cincinnati contra Jaime Faria, ganados 7-5, 6-2, Musetti alternó alturas y rotaciones con el revés cortado y el segundo servicio no fue el agujero que había sido contra Tiafoe. La muestra es pequeña, pero sugiere un problema de continuidad más que de estructura.
El servicio de Fery es el margen del otro lado
El mismo límite de estatura vale a la inversa. Contra un saque que no le quita tiempo, Musetti puede restar adelantado y quedarse con el centro de la pista en el tercer golpe, que es la condición en la que su derecha inside-in abre la pista en lugar de perseguirla. El revés a una mano le permite después cambiar la altura: slice bajo para obligar a Fery a levantar la pelota desde abajo, y luego aceleración paralela cuando el británico retrocede.
Es el plan que cierra el partido en tres sets. Exige, eso sí, que Musetti ataque el segundo servicio de Fery en lugar de limitarse a devolverlo, porque en el peloteo prolongado y con los pies parados el británico corre mejor que casi todos.
La pista dura, para Fery, todavía no es Wimbledon
Fery ha pasado del número 185 de enero al 33 de finales de agosto, y la trayectoria es real. Su currículum en pista rápida sigue siendo delgado: en la segunda ronda del Abierto de Australia, tras eliminar a Cobolli, perdió con Tomás Martín Etcheverry 7-6(4), 6-1, 6-3 en un día húmedo, y después del primer set no volvió a sostener el ritmo. Es el único dato de peso que tiene en pista rápida de Grand Slam, y Nueva York a principios de septiembre pide lo mismo. Hay que decir lo contrario de lo que sugiere el pasaporte: Fery se formó en Stanford, en el cemento outdoor estadounidense, así que la superficie no le es ajena. Lo que le falta es kilometraje al máximo nivel en estas pistas.
Luego está el calendario. Fery jugó una semana entera en Winston-Salem hasta la final perdida con Ignacio Buse 3-6, 2-6 el 29 de agosto. Tres días después entra en un cuadro al mejor de cinco sets. Musetti llega de un recorrido más corto y más reciente, cuartos en Washington y cuartos en Cincinnati tras dos meses y medio parado por la lesión en el recto femoral que le hizo perderse Roland Garros y Wimbledon, pero con las piernas más frescas.
Contra Tiafoe en Cincinnati: 53% de primeros servicios. Lo que ocurre en la otra mitad es el partido de esta noche.
La previsión, y qué puede desmentirla
Musetti parte favorito con un margen estrecho. En la pista rápida de Flushing Meadows su variedad de rotaciones y la ventaja al resto contra un saque pequeño valen más que la forma reciente de Fery, y los cinco sets premian a quien ya hizo los cuartos aquí hace doce meses. Previsión: Musetti en cuatro sets.
La condición que lo cambia todo es medible desde el primer juego. Si el porcentaje de primeros del italiano se queda por debajo del 55% como en Cincinnati y el partido llega al cuarto set en equilibrio, el terreno pasa a ser el de Fery, que en Wimbledon ya ganó un partido desde dos sets a uno abajo y no dio ninguna señal de desfallecimiento físico en esa remontada. En ese caso el ranking cuenta poco y cuenta mucho quién ha jugado más partidos en los últimos tres meses.


