Sinner sin el US Open: el número 1 se decide entre Pekín y Turín

Jannik Sinner ha anunciado su baja del US Open por el problema en la rodilla derecha, el primer Grand Slam que se pierde desde su debut en Nueva York en 2019. En la clasificación la noticia pesa poco: los 1.300 puntos de la final perdida en 2025 salen del cómputo y aun así lo dejan por encima de los 11.000, un umbral que nadie puede acercarse a alcanzar antes de que termine el torneo. La cuenta real llega después, cuando en siete semanas y media tendrá que defender cerca de 3.500 puntos.
El margen de Nueva York: 11.500 puntos que nadie puede alcanzar
En el ranking en vivo del 21 de agosto, Sinner está en 12.800 puntos. Alexander Zverev es segundo con 7.790, Carlos Alcaraz tercero con 7.160 tras perder los 1.000 del título de Cincinnati 2025. Sinner perderá otros 1.300 cuando caduquen los puntos de la final de Nueva York, bajando a 11.500.
A partir de ahí la matemática se cierra sola. Zverev ya cerró su Cincinnati en los octavos de final, derrotado por Tommy Paul el 19 de agosto siendo cabeza de serie número 1: solo le queda el US Open, y ganándolo llega a 9.790. Alcaraz se perdió Cincinnati por la tenosinovitis en la muñeca derecha, así que su única bala es Nueva York: ganándolo llega a 9.160. Ninguno de los dos toca los 11.500.
Sinner sigue siendo número 1 durante todo el torneo sin tocar una pelota. Y es un margen construido sobre una racha difícil de repetir: seis Masters 1000 consecutivos desde París 2025 hasta Roma, con Indian Wells, Miami, Montecarlo y Madrid en medio, más Wimbledon venciendo a Zverev 6-7, 7-6, 6-3, 6-4.
De Pekín a Turín: 3.550 puntos en siete semanas y media
Aquí cambia todo. Entre finales de septiembre y mediados de noviembre de 2025, Sinner sumó casi todo lo que hace tan amplio ese 12.800: 500 puntos en Pekín (final ganada a Learner Tien 6-2, 6-2), 500 en Viena, 1.000 en el Masters de París con la final ante Auger-Aliassime, 1.500 en las ATP Finals de Turín venciendo a Alcaraz 7-6, 7-5. Sumando los 50 de Shanghái, donde se retiró por calambres ante Tallon Griekspoor en tercera ronda, se llega a 3.550.
Si no defendiera nada, Sinner cerraría el año en torno a 7.950 puntos. Esa es la cifra que explica por qué la rodilla pesa más que el cuadro de Nueva York: el equipo habla de una vuelta para la gira asiática, Pekín y Shanghái, programada desde los primeros días de octubre, es decir, justo al inicio del bloque más pesado de su calendario.
Alcaraz defiende menos de la mitad
En el mismo periodo, el español había sumado mucho menos: 500 puntos en Tokio, una eliminación en segunda ronda de París ante Cameron Norrie, y cerca de 1.000 por la final de Turín. Poco más de 1.500 en total, frente a los 3.550 de Sinner.
Este es el desequilibrio que decide el año. Alcaraz puede ganar puntos casi en cualquier parte del otoño, porque tiene espacio libre en Shanghái, en París y en toda la temporada indoor. Sinner solo puede conservar. Un torneo en el que el español llega hasta el final y el italiano cae pronto vale, en diferencial, hasta unos 950 puntos en los Masters 1000 y hasta 1.500 en Turín.
Vale también para Zverev, que con 7.790 puntos sigue siendo el segundo incómodo. El alemán, sin embargo, necesita dos o tres resultados grandes consecutivos para entrar en la conversación, y en 2026 ya perdió dos finales ante Sinner, en Madrid y en Wimbledon.
El pronóstico y la condición que lo desmiente
Con 11.500 puntos al cierre de Nueva York y ningún perseguidor capaz de acercarse, Sinner sigue siendo el favorito claro para el número 1 de fin de año incluso saltándose el US Open. El margen le permite perder cerca de la mitad del botín otoñal y seguir por delante.
La condición que lo desmentiría es precisa, y tiene que ver más con la rodilla que con la clasificación. Si la vuelta se retrasara más allá de Pekín, o si Sinner regresara a la pista falto de ritmo y no pasara de cuartos entre Shanghái, París y Turín, su total caería entre los 7.950 y los 9.700, según cuándo vuelva. A Alcaraz le bastaría un Masters 1000 y una buena semana en Turín para recuperarlo. El número que hay que mirar no es el cuadro de Nueva York, es la fecha de la vuelta a Pekín.


