Cobolli–de Minaur en octavos: quién parte como favorito

AnalisiJul 53 min
Cobolli–de Minaur en octavos: quién parte como favorito

Alex de Minaur lidera 2-0 en los enfrentamientos directos con Flavio Cobolli, pero ambas victorias llegaron en pista dura (Australian Open y Viena, 2024, la segunda por retirada) y ninguna de las dos dice qué pasa en hierba, donde los dos nunca se han enfrentado. El lunes, en los octavos de Wimbledon, la superficie cambia las premisas. El precedente señala al australiano como favorito. La cancha dice un partido mucho más abierto de lo que un 2-0 hace pensar.

El servicio de Cobolli, el gran igualador

En pista dura de Minaur neutraliza a los grandes sacadores del mismo modo: devuelve todo, responde profundo y convierte el turno de saque del rival en un intercambio neutro. En ese terreno el servicio de Cobolli cuenta menos, porque hay tiempo para responder y la pelota sube a la altura justa.

La hierba quita ese tiempo. El bote bajo y rápido premia a quien pega plano y cierra pronto, y es exactamente el perfil del italiano. Contra Khachanov, tras perder el primer set 6-0, Cobolli ganó el 76% de los puntos detrás de su primer saque. Hace un año, en los cuartos que perdió con Djokovic, fue precisamente el servicio del romano lo que sorprendió al serbio por ritmo y valentía en los golpes. En esta superficie su primer saque no es un golpe de seguridad: es un arma para robar puntos gratis. De Minaur es el mejor restador que Cobolli encuentra desde el inicio del torneo, pero la hierba le concede menos pelotas sobre las que construir.

De Minaur quiere alargar el intercambio

El motor del australiano es la cobertura de la pista: absorber el primer golpe, obligar al rival a jugar otro y ganar la guerra de desgaste. Al resto sobre el segundo servicio los dos se equivalen, así que la diferencia en el intercambio neutro no la hacen los números sino las piernas.

Y aquí la comparación se inclina. De Minaur llega en una de las mejores fases sobre hierba de su carrera: final en 's-Hertogenbosch, cuartos en el Queen's, un solo set perdido en tres rondas en Wimbledon (7-6(5) 6-1 6-0 a Burruchaga, 6-3 6-2 6-2 a Mannarino, 6-2 5-7 6-2 6-4 a Svajda). Cobolli, en cambio, en hierba ha jugado poquísimo y ha sufrido: tie-break en las tres rondas, remontadas desde abajo, ese 6-0 inicial encajado ante Khachanov. Si el partido se convierte en una cuestión de movimiento y continuidad, el terreno sigue siendo del australiano incluso en hierba.

El dato que pesa fuera de los números

Cobolli aún no ha vencido a un top-10 en una superficie distinta de la tierra. De Minaur tiene 22 victorias en su carrera contra los mejores del circuito, pero casi todas en pista dura y tierra: en hierba solo cuenta una victoria contra la élite.

Cobolli: cero victorias contra un top-10 fuera de la tierra batida.

Es el verdadero punto de inflexión del partido. El italiano tiene el juego para ganarlo en esta superficie, pero aún no ha demostrado saber hacerlo contra un rival de este nivel lejos de la tierra. De Minaur no es imbatible en hierba, pero sabe qué hace falta para llevarse unos octavos de Slam.

De Minaur parte como ligero favorito, por su forma en hierba y por su experiencia en los partidos que cuentan, pero es más un coin flip que un 2-0. La condición que da la vuelta al pronóstico está clara: si Cobolli mantiene el primer saque por encima del 65% y conserva los intercambios cortos con el patrón saque más derecha, le quita al australiano el único terreno en el que es superior y se convierte él en el favorito. Si en cambio el partido se alarga y se decide en los tie-breaks, la solidez y las piernas de de Minaur deberían marcar la diferencia.