ATP Pekín: el torneo se decide en el cuarto de Zverev

El sorteo del ATP 500 de Pekín (30 de septiembre, 6 de octubre) puso a tres cabezas de serie pesadas en la misma mitad: Alexander Zverev número 1, Daniil Medvedev número 3 y Novak Djokovic número 6, con las dos primeras cabezas de serie del mismo cuarto destinadas a cruzarse ya en cuartos de final. La mitad baja, en cambio, le entrega a Flavio Cobolli un camino en el que no se cruza ni con Zverev ni con Djokovic antes de la final: su obstáculo de mayor entidad es Félix Auger-Aliassime, número 2, posible rival en semifinales. El favorito nominal sigue siendo Zverev. El valor, en este cuadro, está en otra parte.
El calendario de Zverev, la variable que el seeding no muestra
Zverev llega a Pekín con la mejor temporada de su carrera, 54-13 y títulos en Roland Garros y el US Open. Llega también de su tercer fin de semana consecutivo de tenis. Dos individuales de Copa Davis con Alemania, luego la Laver Cup, donde perdió ante Alex de Minaur el sábado, cortando una racha de nueve victorias, y cerró el domingo derrotando a Learner Tien 7-6(3), 6-3 para entregarle el trofeo a Europa. El 27 de septiembre estaba en Londres. El 30 juega en Pekín, siete husos horarios más al este.
La primera ronda no le regala nada. Cameron Norrie, número 35, nunca ha vencido a Zverev, pero en los dos cruces de 2026 le arrebató un set en ambos: cuatro sets en el Australian Open (7-5, 4-6, 6-3, 6-1) y una remontada sufrida en Cincinnati, donde Zverev perdió el primer set y cerró 3-6, 6-3, 6-3 en una sesión nocturna. Norrie nunca resuelve un punto rápido. Contra un rival con tres semanas de partidos en las piernas y el jet lag encima, su resto profundo y los intercambios largos se convierten en un problema de gestión, no de nivel.
Djokovic: 29-0 en Pekín contra una temporada detenida en julio
Djokovic ha jugado seis veces el China Open y lo ha ganado seis veces: 29 victorias, cero derrotas, 53 sets ganados y 3 perdidos. Ningún jugador desde 1990 ha reunido un récord parecido en un solo torneo. La última vez que pisó esa pista fue en 2015.
Ese récord dice poco sobre esta semana. Djokovic es número 11 del mundo, cierra 2026 con 14-7 y ningún título, y no gana un partido desde Wimbledon: segunda ronda en Cincinnati, primera ronda en el US Open contra Mariano Navone en cuatro horas y treinta y seis minutos, con 70 errores no forzados y problemas en el pie izquierdo y en la espalda. En la primera ronda se encuentra con Nuno Borges, a quien ya venció en dos sets en Atenas el año pasado.
El formato es la clave. Al mejor de tres sets, su forma clásica de ganar, desgastar al rival más allá del tercer set y quedarse con el partido en la segunda mitad, no tiene espacio para expresarse. Contra el saque de Zverev en un cemento medio-rápido, las ocasiones de quiebre son pocas y llegan pronto. Los dos no se enfrentan desde los cuartos de final de Roland Garros 2025, ganados por Djokovic 4-6, 6-3, 6-2, 6-4 tras perder el primer set, sobre tierra y con otro Zverev enfrente.
La mitad baja: donde el cuadro premia a Cobolli
Cobolli entra como cuarta cabeza de serie y abre con Roman Safiullin, que entró en Pekín con una special exempt tras su carrera hasta semifinales en Hangzhou. El ruso llega con una semana de partidos en las piernas y un margen de recuperación mínimo, que se reduce todavía más si vence a Medvedev y juega la final del martes. Cobolli ya lo venció en dos sets, pero en la clasificación del US Open 2022: un precedente demasiado antiguo para pesar. En la segunda ronda el italiano se encuentra con el ganador de Andrey Rublev contra Tallon Griekspoor. Contra Rublev va 2-0, y el precedente más reciente es justo aquí, en Pekín, en 2025: 7-6(3), 6-3. En cuartos el camino lleva a de Minaur.
El 2026 de Cobolli sobre cemento dice 15-10, con 4-3 contra los top 10, la semifinal de Cincinnati y el mejor ranking en el número 6 el 24 de agosto. Dice también una tercera ronda en el US Open en la que perdió once juegos consecutivos contra Alexander Blockx. Su curva dentro de un partido es la variable más inestable de su perfil.
Zverev sigue siendo el favorito claro al título. El saque es su mejor arma en esta superficie, y sus dos obstáculos reales llegan en condiciones de desgaste: Djokovic en cuartos con una forma inexistente, Medvedev en semifinales tras una semana entera en Hangzhou. Sin embargo, el mejor valor del cuadro es Cobolli en semifinales: para llegar ahí debe superar a de Minaur, no a Zverev ni a Djokovic.
La condición que desmiente el pronóstico se mide el miércoles. Si Zverev pierde un set con Norrie en la primera ronda, o si el partido supera las dos horas, la cuenta de los tres fines de semana queda abierta y el cuarto se reabre para Djokovic. También hay que mirar el porcentaje de primeros saques de Cobolli: por encima del 60% vence a Rublev, por debajo del 55% esa segunda ronda se convierte en una trampa.


