Roland Garros abre la puerta a los wearables: es el primer Grand Slam

El Roland Garros 2026 será el primer torneo de Grand Slam en autorizar los dispositivos vestibles durante los partidos de forma experimental. La directora Amélie Mauresmo ha confirmado que la excepción cubrirá los 24 eventos del torneo y se aplicará a los dispositivos incluidos en la lista Player Analysis Technology aprobada por el World Tennis, entre ellos la pulsera Whoop.
"Queremos ofrecer a los jugadores la mejor experiencia posible y escuchamos sus peticiones", declaró Mauresmo. La prueba continuará luego en Wimbledon y el US Open, que ya han confirmado su adhesión: de los tres Slams aún por disputarse en 2026, todos permitirán los wearables.
La decisión de la FFT da la vuelta al escenario de hace pocos meses. En el Australian Open de enero, los árbitros Marija Cicak y Greg Allensworth obligaron a Carlos Alcaraz y Jannik Sinner a quitarse las Whoop ocultas bajo la muñequera, y lo mismo le había sucedido a Aryna Sabalenka, a pesar de que las pulseras ya estaban autorizadas en los circuitos ATP y WTA. El caso encendió una polémica de semanas, con el fundador de Whoop, Will Ahmed, declarando que "los datos no son esteroides".
París elige el camino opuesto y es la primera en abrir la puerta a la frecuencia cardíaca, la variabilidad, la carga de trabajo y los parámetros de recuperación recogidos en tiempo real durante un partido de Slam. Queda por ver cómo se usarán esos números: hoy sirven al jugador y a su equipo después del partido, mañana podrían convertirse en material sensible para el coaching desde el palco y, en un terreno más resbaladizo, para quienes apuestan en los partidos. El cuadro principal arrancó el 24 de mayo: la prueba ya ha comenzado.


