Sin Apretón De Manos En París: Korpatsch Vence A Wang Xinyu Entre Polémicas

Tamara Korpatsch venció a Wang Xinyu, cabeza de serie número 32, por 6-2 2-6 6-3 en la segunda ronda de Roland Garros, en la Pista 7, en un partido que terminó sin apretón de manos y con una infracción de código a cargo de la china.
El momento clave llega en el primer set, con 5-1 y saque de Korpatsch. Wang Xinyu protesta una marca de la bola, cruza la pista para comprobar la huella en el lado contrario y recibe una advertencia por conducta antideportiva de la jueza de silla Aurélie Tourte. En las repeticiones televisivas, el Hawk-Eye virtual muestra la pelota ocho milímetros más allá de la línea. Al final del partido no hay apretón de manos: en la red Wang da a entender que no está de acuerdo con las marcas, Korpatsch retira la mano y las dos se separan sin tocarse.
"No sé cómo se hace trampa, sinceramente", dijo la alemana en rueda de prensa, después de contar que se sintió acusada de deslealtad. "Las marcas eran dos, ambas fuera. Ella vino a mi lado porque no se lo creía". Para Korpatsch, una treintaiunañera de Hamburgo, es su primera tercera ronda en un Grand Slam: en la siguiente ronda se enfrentará a Elina Svitolina.
Más que el partido, en París queda el marco. Roland Garros es el único Slam que no tiene cantos electrónicos en pista, en nombre de la huella sobre la tierra que debería bastar para zanjar cualquier duda. Solo que la huella, en este caso, no bastó: aparecieron dos, las jugadoras discutieron, la árbitro decidió. Y pocos minutos después, en la realización, la repetición electrónica reservada para la televisión mostraba exactamente cuánto se había ido la pelota. Ocho milímetros que en la pista no existen y en la tele sí.


