Zverev contra Khachanov: la semifinal se juega en el segundo saque

AnalisiSep 114 min
Zverev contra Khachanov: la semifinal se juega en el segundo saque

Alexander Zverev llega a la semifinal de esta noche como cabeza de serie número 1, con un balance de 23-2 en los Grand Slams de 2026 y el Roland Garros ganado en junio. Karen Khachanov llega como número 50 del mundo y sin ser cabeza de serie, el semifinalista con el ranking más bajo en Nueva York desde Grigor Dimitrov en 2019. Mirando los rankings, el pronóstico está cerrado. La variable que mantiene el partido abierto es una sola, y es medible: el segundo saque de Zverev, que en Flushing Meadows no se parece al del resto de su temporada.

El dato que sostiene todo el año y en Nueva York se rompió

En 2026 Zverev ganó el 58% de los puntos con el segundo saque, tercer valor del circuito y el mejor de su carrera. Antes de este año nunca había superado el umbral del 55%. En la misma temporada cometió poco más de dos dobles faltas por partido, el tercer año consecutivo por debajo de ese umbral. Infosys lo describió en agosto como la transformación técnica que explica el salto de nivel del alemán.

En Nueva York ese golpe no aguantó. En las primeras cuatro rondas Zverev ganó el 53% de los puntos con el segundo saque, cinco puntos por debajo de su media de la temporada. El margen que le construyó el año desapareció en el torneo en el que más lo necesitaba.

El resto del saque no es el problema: detrás del primer saque Zverev sigue cerrando los puntos como lo ha hecho todo el año. La grieta está toda en el segundo, y en una semifinal al mejor de cinco sets esa grieta se abre cada vez que el marcador se aprieta.

Khachanov vive de puntos de break

El ruso no llegó a la semifinal sacando mejor de lo habitual. En la segunda ronda le quebró el saque siete veces a Felix Auger-Aliassime, tercer cabeza de serie. En la cuarta ronda contra Learner Tien, cinco sets y tres horas y cincuenta minutos, convirtió ocho puntos de break de once. En cuartos contra Alexander Blockx, antes del abandono del belga, había mantenido todos los juegos de servicio con un 59% de primeros saques.

El patrón es coherente. Khachanov devuelve profundo el segundo saque rival con el revés, se mantiene en el intercambio neutro y espera el juego en el que el otro falla dos primeros saques seguidos. Contra Auger-Aliassime ese mecanismo produjo siete quiebres en cuatro sets. Es exactamente el perfil de rival que castiga el problema actual de Zverev.

La cuenta de las horas, y de dónde viene en realidad

Zverev pasó 16 horas y 40 minutos en pista para llegar a la semifinal, el total más alto para un semifinalista masculino en Nueva York desde 1991. Nueve horas y veintiséis minutos de esa cuenta están en las dos primeras rondas: cuatro horas y cincuenta y tres minutos contra Lorenzo Sonego, cuatro horas y treinta y tres contra Quentin Halys, terminado a las 2:15 de la madrugada.

El abandono de Blockx le ahorró menos de lo que sugiere el titular, quizás media hora de juego: Khachanov ya había ganado dos sets y dominaba 3-2 en el tercero. Y Zverev, mientras tanto, fue saldando parte de la deuda, porque en las tres rondas siguientes se quedó siempre en torno a las dos horas y media, con los cuartos de final contra Botic van de Zandschulp resueltos en dos horas y diecisiete minutos. La ventaja física de Khachanov existe, pero nace de las dos primeras rondas de Zverev, no del abandono del miércoles.

El pronóstico, y qué lo desmiente

El cara a cara dice 6-3 Zverev. El único precedente al mejor de cinco sets es los octavos de Roland Garros 2018, ganados por el alemán, y el último enfrentamiento en general terminó con Khachanov retirándose en Cincinnati 2025 cuando iba 7-5, 3-0 abajo. En medio, sin embargo, está la semifinal de Toronto 2025, donde el ruso anuló un match point y ganó 6-3, 4-6, 7-6(4). A set único Khachanov aguanta el enfrentamiento.

Zverev sigue siendo el claro favorito. Tiene el mejor primer saque y es el único jugador del circuito que ha llegado a la semifinal en los cuatro Grand Slams de 2026. El pronóstico es Zverev en cuatro sets.

La condición que da la vuelta al partido se lee en directo, en el marcador de estadísticas. Si a mitad del tercer set Zverev ya está por encima de seis dobles faltas y por debajo del 55% de puntos ganados con el segundo saque, Khachanov encuentra los dos o tres puntos de break que le bastan y el partido se alarga hacia el quinto. El quinto set, en este torneo, Zverev ya lo ha alcanzado dos veces: casi diez horas de juego en dos partidos, ambos en las dos primeras rondas.