Davidovich-Puerta, La Telenovela

Alejandro Davidovich Fokina perdió en segunda ronda de Roland Garros 2026 ante el argentino Thiago Agustin Tirante por 4-6, 7-6, 6-1, 6-3, pero en rueda de prensa, el 27 de mayo, contó otro partido: la ruptura repentina con su entrenador Mariano Puerta, que lo había dejado en París pocos días antes volando a Miami sin despedirse de nadie y bloqueándolo luego, junto a su esposa, en el teléfono.
La colaboración había empezado en enero de 2026 y había durado menos de cinco meses. Puerta, exfinalista de Roland Garros 2005, había sido elegido por Davidovich para darle una estructura nueva a la temporada de tierra. El 24 de mayo el español había firmado una victoria muy dura en primera ronda contra Damir Dzumhur, 6-7(5), 6-3, 2-6, 7-5, 6-3, salvando un match point y jugando el quinto set entre calambres. Todo parecía estar en orden.
El relato de Davidovich en sala de prensa, sin embargo, es otra historia. Almuerzo de equipo tras la victoria, Puerta dice no encontrarse bien, vuelve al hotel. Dos o tres horas después llega un mensaje larguísimo: no va a continuar. Ningún aviso al resto del equipo, ninguna conversación, solo un vuelo reservado a Miami. "Simplemente cogió un vuelo y se fue a Miami sin decirnos una palabra", afirmó el español. "Nos decepcionó como persona." Davidovich añadió que nunca había discutido con el entrenador, que hasta ese momento lo consideraba una buena persona y que solo después descubrió que lo mismo ya había ocurrido con un par de jugadores más. "Quizás el error fue mío, por contratarlo", concluyó.
Para confirmar que la ruptura era total hay un detalle que transformó el asunto en telenovela: el bloqueo. Puerta habría excluido de sus contactos telefónicos tanto a Davidovich como a la esposa del jugador, cerrando todos los canales de comunicación. "No le deseo ningún mal, pero espero que los próximos atletas que entrene tengan cuidado con él", añadió el español.
La respuesta de Puerta llegó por redes sociales, esa misma tarde. Una Instagram story con una copa de champán en la mano y un mensaje que dio la vuelta al circuito: "No hay un solo entrenador, preparador o fisio en el circuito que tenga ni siquiera la mitad de los huevos que tengo yo. Vuelta a Miami." Sin explicación técnica, sin referencia al jugador, solo un brindis y una reivindicación. A partir de ahí, silencio: el argentino no hizo declaraciones a la prensa en los días siguientes.
Davidovich ya ha pasado página desde el punto de vista deportivo, confiando en su compatriota Pepo Clavet para la preparación de la temporada de hierba. Queda la sensación de que la telenovela todavía no ha terminado, porque cada nueva publicación en un perfil de Instagram, real o supuesto, basta para reavivar la discusión. Al currículum de Puerta, junto a la final de París 2005 y a los anteriores casos de dopaje, se ha sumado ahora un capítulo que el tenis recordará más tiempo que muchos resultados: el entrenador que dejó a su jugador en mitad de un Slam con un mensaje y una copa de champán.


