US Open 2026, el cuadro masculino puso toda la forma veraniega en la mitad baja

AnalisiAug 284 min
US Open 2026, el cuadro masculino puso toda la forma veraniega en la mitad baja

Con Jannik Sinner fuera por un problema en la rodilla derecha, el cuadro de Flushing Meadows se reescribió y la primera cabeza de serie es Alexander Zverev. Pero el dato que explica el cuadro es otro: los cuatro hombres que jugaron las finales de Montreal y Cincinnati, Ben Shelton, Brandon Nakashima, Arthur Fils y Frances Tiafoe, cayeron todos en la misma mitad, la de Novak Djokovic y Carlos Alcaraz. En la mitad de Zverev no hay ninguno.

Mitad alta: dos cuartos donde nadie llega lanzado

Zverev abre con Lorenzo Sonego, contra quien ha ganado todos los precedentes, y encuentra en su cuarto a Alex de Minaur, Lorenzo Musetti y Rafael Jodar. El español, de 19 años, empezó 2026 fuera del top 150 del mundo y entró en el top 15 tras la final de Washington, donde en cuartos venció justamente a Musetti. Arranca contra Kokkinakis y en octavos se cruzaría con de Minaur, el verdadero nudo de esa sección.

El cuarto de al lado es el de Felix Auger-Aliassime, que debuta con Hijikata y ya tendría a Khachanov en segunda ronda y a Learner Tien en octavos. Ahí dentro están también Flavio Cobolli, quinta cabeza de serie y número uno italiano en ausencia de Sinner, y Taylor Fritz, finalista en Nueva York en 2024.

La cuestión es la condición física. Zverev se quedó en octavos de Cincinnati contra Tommy Paul, Auger-Aliassime en octavos contra Tiafoe. Cobolli llegó más lejos que ambos, semifinal perdida con Fils, y abre con Comesana. Quien salga de esta mitad llegará a la final habiendo gastado menos que quien salga de la otra, y en un Grand Slam de dos semanas ese ahorro se nota en el quinto set del segundo domingo.

El cuarto de Djokovic: dos de los cuatro finalistas de agosto en el mismo lado

Djokovic, de 39 años, empieza con Mariano Navone y en segunda ronda puede cruzarse con Matteo Berrettini. En octavos le esperaría Nakashima, finalista en Canadá. En cuartos Daniil Medvedev o Tiafoe, que en Cincinnati venció a Auger-Aliassime y llegó a la final.

En Cincinnati Djokovic cayó en segunda ronda ante Thiago Agustín Tirante. El riesgo de su cuadro es estructural: para llegar a semifinales debe ganar cinco partidos al mejor de cinco sets contra rivales que en el cemento americano acaban de acumular ritmo y confianza. La cuenta que debe cuadrarle es la de los minutos en pista.

El cuarto de Alcaraz: volver sin partidos frente a quienes llegan de ganar un título

Alcaraz no disputa un partido oficial desde abril, cuando se retiró en Barcelona por una tenosinovitis en la muñeca derecha. Se saltó Madrid, Roma, Roland Garros, Wimbledon, Queen's, Montreal y Cincinnati, y decidió volver directamente en un Grand Slam, sin torneos de preparación. El cuadro le pasa factura enseguida: Roman Safiullin en primera ronda, Matteo Arnaldi posible en la tercera, Tommy Paul o Alexander Bublik en octavos, en cuartos Shelton o Fils.

Shelton defendió el título en Canadá sin perder un set, Fils ganó su primer Masters 1000 en Cincinnati al vencer a Tiafoe 6-3, 1-6, 6-0.

La variable sobre Alcaraz es la carga. La muñeca derecha es la que sostiene la derecha y el cierre en pronación del saque, y al mejor de cinco sets la prueba llega del volumen de golpes acumulados, no del golpe suelto pegado fuerte. Más de cuatro meses sin partidos se pagan en el tercer set de la tercera ronda.

El pronóstico, y qué puede desmentirlo

En la mitad alta Zverev parte como favorito, con Cobolli y Auger-Aliassime como alternativas creíbles y Jodar como comodín. En la mitad baja no hay un favorito claro: Alcaraz sigue siendo el jugador más fuerte del torneo sobre el papel, Shelton y Fils llegan con un Masters 1000 ganado cada uno en tres semanas, Djokovic tiene el cuadro más duro de los cuatro cabezas de fila. El pronóstico es que el finalista salido de la mitad alta llegue al último domingo con al menos un partido de desgaste menos encima.

Qué lo desmiente: si Alcaraz cierra las dos primeras rondas en tres sets, sin vendajes nuevos y sin caídas de velocidad en la derecha de salida del saque, ese cuarto vuelve a ser suyo y el pronóstico se traslada a él. Hay que mirar la duración de sus dos primeros partidos más que el resultado.