Zverev en París: el número 1 en acción

Alexander Zverev llega al Rolex Paris Masters como primer cabeza de serie, con Roland Garros y el US Open ganados en 2026. Su límite este año está en el formato. Antes de la semifinal de Viena, sus dos títulos de la temporada son Grand Slam, ninguno en un torneo al mejor de tres sets, y entre Pekín y Shanghái perdió dos partidos en los que había ganado el primer set. El cuadro de París le ofrece un camino asequible hasta la semifinal. El título depende de cómo aguante en los segundos sets.
La pista y el precedente de 2025
En 2025 el torneo se trasladó de Bercy a la Paris La Défense Arena y la pista se ralentizó de forma clara: el Court Pace Index bajó más de diez puntos, hasta 35,1. Menos puntos gratis con el servicio, intercambios más largos.
En esa pista Zverev llegó a semifinales y perdió 6-0, 6-1 ante Sinner en 62 minutos, la noche después de salvar dos bolas de partido contra Medvedev en cuartos. En una pista lenta, la factura física de una ronda se paga en la siguiente.
El servicio sigue siendo la base de su tenis indoor. El jueves en Viena, ante Tallon Griekspoor, ganó 35 de 39 puntos con el primer servicio, con 11 aces y ninguna bola de break concedida. Si la pista de París 2026 sigue siendo la de 2025, esos números bajarán.
Segunda ronda y octavos: el riesgo está en el saque ajeno
Tras el bye, Zverev se medirá al ganador entre Lorenzo Musetti y Hubert Hurkacz. El nombre incómodo es Hurkacz. En enero, en la United Cup, Hurkacz derrotó a Zverev 6-3, 6-4 con 21 aces, en su regreso tras la operación de rodilla. Contra un sacador así, a dos sets, un solo break decide el partido. La pista lenta ayuda a Zverev a restar más profundo y a llevar el intercambio a la diagonal de revés, su golpe más fiable desde el fondo.
Musetti plantea el problema opuesto: revés a una mano, cortado, cambios de ritmo, un servicio menos pesado. Zverev tiene que acortar los intercambios con el primer saque y atacar el cortado corto, sin dejarse arrastrar a la construcción lenta.
En octavos la proyección apunta a Learner Tien, cabeza de serie 15, que sin embargo debuta ante Stefanos Tsitsipas. Tien es zurdo: obliga a Zverev a recalibrar las direcciones del saque, porque el primero abierto desde la izquierda acaba en la derecha del rival.
El cuarto de final: de Minaur o Djokovic
En la otra mitad del cuarto, el cabeza de serie más alto es Alex de Minaur, número 8. En Shanghái Zverev lo venció 6-4, 6-4 en cuartos sin perder el saque: de Minaur convirtió cero de cinco bolas de break. Contra un jugador que vive de la anticipación, la bola pesada y profunda de Zverev le quita el tiempo para meterse en la pista.
El otro candidato es Novak Djokovic, cabeza de serie 10 y sin bye, que debuta ante Valentin Vacherot. En Pekín Djokovic remontó a Zverev 4-6, 6-4, 6-4. Dos semanas después, en la semifinal de Shanghái, Alejandro Davidovich Fokina lo derrotó 5-7, 6-4, 6-3. El patrón es idéntico: primer set para Zverev, partido girado en el segundo. En un Grand Slam esa caída se absorbe en cinco sets. En un Masters 1000 cierra el torneo.
Semifinal y final
En semifinales la proyección dice Ben Shelton, cabeza de serie 3, al que Zverev derrotó en la final del US Open. En el cuarto de Shelton también están Frances Tiafoe, Tommy Paul y Holger Rune: tres jugadores que ganan con el servicio y la primera aceleración, justo las armas que la pista de 2025 había limitado. De la otra mitad el favorito es Carlos Alcaraz, cabeza de serie 2, que el año pasado definió la nueva velocidad de La Défense como "mucho más lenta que el año pasado", una velocidad buena "para ver tenis, no solo saque".
Zverev parte como favorito para llegar a semifinales, con una ligera ventaja sobre Djokovic en su cuarto y un margen más amplio sobre los demás. En una eventual final con Alcaraz parte como no favorito: en 2026 todavía no ha vencido ni a Sinner ni a Djokovic. La previsión se cae en dos casos. Si la pista de 2026 resulta más rápida que la de 2025, el saque de Zverev vuelve a valer más que los segundos sets, y el título se vuelve realista. Si en cambio Viena le pasa demasiada factura, la segunda ronda contra Hurkacz es la trampa más cercana.


