Alcaraz saca a 183 km/h: qué dice de la muñeca y por qué contra Faria puede bastar

AnalisiSep 24 min
Carlos Alcaraz ganó la primera ronda del US Open con dos aces y una velocidad media de saque de 114 millas por hora, unos 183 km/h. Para alguien que volvía tras...

Carlos Alcaraz ganó la primera ronda del US Open con dos aces y una velocidad media de saque de 114 millas por hora, unos 183 km/h. Para alguien que volvía tras cuatro meses de baja por la muñeca derecha, ese número es el parte de la noche. Contra Jaime Faria, hoy en segunda ronda, pesa menos de lo que parece: el portugués metió el 51% de primeros servicios en el debut, así que la mitad de sus puntos de saque arrancan con el segundo servicio, el terreno donde Alcaraz decide los partidos incluso cuando saca a media máquina.

El saque a media máquina, y cómo lo tapó

Contra Roman Safiullin (6-4, 6-4, 6-4) Alcaraz sacó por debajo de su estándar de velocidad y varió el ritmo para ensuciar los tiempos de respuesta del ruso en lugar de buscar la potencia. Aguantó: cinco puntos de break salvados de seis, 59% de puntos ganados con el segundo servicio, ningún juego al saque realmente en duda después del break sufrido al inicio del segundo set.

El resto del cuadro es coherente. Manga larga para cubrir la muñeca derecha, vendaje debajo, 28 golpes ganadores de los que 20 de derecha contra 27 errores no forzados. La derecha está ahí y el brazo aguanta la rotación; el impulso en el saque no, o todavía no. En el dobles mixto, a finales de agosto, su media era de 100 millas por hora.

Es la derecha el patrón que cuenta esta noche, porque no depende de con qué fuerza saca.

El segundo servicio de Faria es el blanco

Faria, 23 años, tocó su mejor ranking (número 70) el 24 de agosto y en el debut venció a Jenson Brooksby 6-3, 7-6(4), 4-6, 1-6, 6-2 en tres horas y cuarenta y cuatro minutos, ganando 150 puntos contra 149. Un punto de margen en un partido entero.

El resto de sus estadísticas cuenta al mismo jugador: 14 aces y 14 dobles faltas. Cuando el primer servicio entra, pesa. Entró la mitad de las veces, y con el segundo servicio Faria ganó el 48% de los puntos.

Con el 51% de primeros servicios, la mitad de los juegos de saque de Faria se juegan desde el segundo servicio.

Contra Brooksby, que resta desde lejos y alarga el intercambio, ese porcentaje sobrevivió. Alcaraz resta pegado a la línea en los segundos servicios y ataca la bola corta con la derecha inside-out. El campeón defensor no necesita el saque para construir el break: le basta con que Faria siga metiendo un primer servicio de cada dos.

El factor físico, y el público

Faria jugó tres horas y cuarenta y cuatro minutos el domingo, Alcaraz tres sets el lunes. La ventaja de frescura sobre el papel es española, pero la duda que Alcaraz arrastra es justamente la duración. «Tenía dudas durante el partido, pensaba si sería capaz de aguantar cuatro o cinco sets», dijo tras la primera ronda. Con cuatro meses sin partidos oficiales a sus espaldas, su verdadero examen empieza en el tercer set.

El contexto no ayuda al portugués. En el debut se enfrentó abiertamente al público de Nueva York, invitando a los espectadores a irse a dormir y tapándose los oídos. Hoy entra en pista contra el campeón defensor, en casa de ese mismo público. Es el primer cruce entre ambos.

Alcaraz parte como favorito claro, y el margen más amplio está en la resta: mientras Faria meta un primer servicio de cada dos, el español puede sacar a 183 km/h y ganar igualmente en tres o cuatro sets.

La condición que desmentiría esto es medible en directo. Si Faria lleva el porcentaje de primeros servicios por encima del 60%, sus juegos al saque se acortan, el break se vuelve raro y el partido se desliza hacia los tie-breaks, donde un Alcaraz sin velocidad de saque pierde su ventaja habitual. La segunda señal a vigilar es la trayectoria de la derecha de Alcaraz en los juegos largos: si empieza a acortarla para proteger la muñeca, las horas en pista se convierten en el problema principal de su noche.